Columnas

Te lo pido Carlos

Por Enrique Kao

  • “No hay nada peor que el estruendo que causa el silencio”. John Katzenbach

El silencio que ha guardado el gobernador Carlos Mendoza Davis ante los hechos del pasado Viernes 13, confirma cada vez más la percepción ciudadana, de que el gobierno de Carlos Mendoza Davis es un gobierno indiferente, sordo, mudo y ciego. Y ante la rampante inseguridad que estamos padeciendo, ya se escuchan voces que dicen que parece cómplice de la misma por omisión, esto ante la evidente incapacidad que ha demostrado para cumplir con el compromiso más importante que hizo como candidato a gobernador, y que fue devolverle la paz y seguridad a nuestra ciudad y a nuestro Estado.

Procurador Erasmo Palemón Alamilla

Procurador Erasmo Palemón Alamilla

Garantizar la seguridad en nuestra ciudad y en nuestro Estado debería ser sin duda la prioridad más alta del gobernador Carlos Mendoza Davis, debería ser el tema más apremiante de su agenda, de cuya solución depende que llegue ese “mejor futuro” que hasta hoy solo se escucha en el discurso, porque en los hechos no se ve absolutamente nada que nos haga pensar que llegara algún día.

No es necesario haber sido educado en las más reconocidas Universidades del país o del mundo, como tampoco se necesita poseer una inteligencia superior, para reconocer que la inseguridad junto con otros temas asociados, como el narcotráfico, la corrupción y la falta de aplicación de justicia, son factores que impiden el desarrollo económico y social de una entidad, y que por supuesto inhiben la llegada de inversiones nacionales y extranjeras. Si no se toman medidas radicales para solucionar estos temas, el mejor futuro seguirá solo en la imaginación de nuestras autoridades.

Hace unos días en una conferencia de prensa decía el secretario General de Gobierno, Alvaro de la Peña Angulo, que los sudcalifornianos no estábamos preparados para vivir en medio de un clima de violencia e inseguridad, y por supuesto que no estamos preparados ¿acaso debíamos estarlo? ¿no es la autoridad quien debe garantizarnos paz, tranquilidad, seguridad y justicia? Les juro apreciados lectores, que después de escuchar al secretario General de Gobierno, me sentí más indefenso que nunca.

Hoy el Estado está acorralado por la violencia y la inseguridad, y nuestras autoridades siguen diciendo que se está avanzando en su compromiso de garantizar la paz y seguridad prometida, pero de la paz y seguridad del discurso oficial a la paz y seguridad real, aún hay mucho que hacer, de hecho pareciera que ni siquiera han empezado nuestras autoridades a hacer algo. Y si bien como dicen las autoridades que esta escalada violenta que estamos viviendo se debe al reacomodo del crimen organizado, creo que es tiempo de que también haya reacomodos en los despachos estatales encargados de combatirlo.

Yo le pido al gobernador Carlos Mendoza Davis una autocrítica honesta, que no abuse de la mentira política para ocultar una realidad social, seguir mintiendo es una irresponsabilidad que le traerá consecuencias catastróficas a él y a la sociedad sudcaliforniana, reconocer que se equivocó al reformar la Constitución de nuestro Estado, para dejar la procuración de la justicia en manos de un no nacido en Baja California Sur, fue una equivocación, tal vez solo de designación, pero sostener a un procurador que no da resultados será un error mayor, sin importar si es nacido en nuestro Estado o llego de otro.

Alvaro-de-la-Pena-Carlos-Mendoza

Foto: Ivan Gaxiola

No pido para el gobernador Carlos Mendoza Davis, humillación pública, solo humildad y sensatez para reconocer que él también puede equivocarse. El no asumir la responsabilidad de la inseguridad que estamos viviendo, y el repartirla con el gobierno local y el gobierno federal, da el mensaje de que cuando lo que él representa no pueda darle solución a un problema, entonces empezara a repartir omisiones y responsabilidades con quienes al gobierno que él representa mejor le convenga.

Para que su idea de llevar a los sudcalifornianos a un mejor futuro sea posible, Carlos debe reencontrarse con los valores que le fueron inculcados por sus Padres, respeto por él y por los demás, cariño y amor por su tierra, sencillez y humildad. Y desprenderse de aquello que ha ido acumulando en su largo ejercicio público, verdades a medias y mentiras completas, arrogancia y soberbia, autoritarismo y prepotencia. De no hacerlo así, el ruido de las manifestaciones y de las balas, no dejaran oír la melodía del romper de las olas del buque que nos llevara al puerto del mejor futuro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s